Daño auditivo inducido por ruido


El presente artículo tiene por finalidad desarrollar algunos conceptos básicos relacionados al Daño Auditivo Inducido por Ruido (DAIR) y la forma de clasificar las lesiones según el grado.



DAIR: clasificación y cálculo de progresión


El DAIR, que en muchos casos se conoce como Pérdida Auditiva Inducida por Ruido (PAIR), es la patología ocupacional más frecuente que afecta al trabajador expuesto a ruido.


El riesgo del DAIR, está asociado a una serie de factores relacionados con las condiciones de trabajo (tipo de ruido, intensidad, frecuencia, tiempo de exposición, etc.) y el propio trabajador (antecedentes clínico-ocupacionales, condición anatómica del oído, tiempo de uso de EPP-Auditivo, exposición a ruido extra-laboral, suceptibilidad y otros).


Frente a estos factores, todo servicio de vigilancia médico ocupacional debe implementar controles para evitar que el trabajador desarrolle una patología auditiva asociada al ruido. Estos controles – en estricto orden conceptual (eliminación, sustitución, de ingeniería, administrativos y EPP) –, deberían ser cumplir el objetivo antes indicado.

Sin embargo, en la casuística se tienen muchos casos de DAIR que deben ser clasificados en cuanto a grado de lesión, tipo de daño, posibilidad de progresión y menoscabo auditivo; para lo cual se han establecido una serie de metodologías y/o clasificaciones.

Para clasificar el tipo de DAIR en relación al grado, podemos destacar lo establecido en la Clasificación de Klockhoff (Cuadro 1), que nos permite elaborar un programa de vigilancia con enfoque ocupacional ya que define y diferencia claramente las lesiones que aún no han comprometido a las frecuencias conversacionales de las que sí lo han hecho.


Por otro lado, para evaluar y definir la posibilidad de progresión de daño auditivo en el trabajador expuesto, se podrían considerar los Criterios OSHA-STS y/o NIOSH-15Db TWICE (500 – 6,000Hz), a saber (Cuadro 2).



En relación a este último cuadro, consideramos que la metodología NIOSH 15 TWICE tiene un mejor enfoque preventivo, ya que considera a las frecuencias altas (4000 y 6000 Hz.) en dicho cálculo; las mismas que, se afectan y/o progresan de manera inicial antes de comprometer a las frecuencias conversacionales; por tanto, sugerimos que esta metodología debe considerarse en el Programa de vigilancia médico ocupacional de las empresas.


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